Abolir la muerte en vida
Dotes
Las armas del ángel se convierten en un azote para todos los muertos vivientes. La criatura que empuña una de ellas se vuelve inmune a los efectos de muerte y a la consunción de energía. Los conjuros de curación lanzados por dicha criatura ahora quitan la parálisis y todos los niveles negativos del objetivo. Los muertos vivientes sufren un 50 % de daño adicional de su portador, como daño sagrado.