Maldición
Dotes
Todo oráculo tiene una maldición que le impone ciertos penalizadores y le concede ciertos bonificadores. Conforme el oráculo progresa, dicha maldición deviene menos negativa y se vuelve más beneficiosa. Por ejemplo, la maldición de oráculo ennegrecido impide que las aptitudes del mismo dañen a un enemigo con un arma, pero le concede cierta cantidad de conjuros de fuego.