Los campeones azata desarrollaron este conjuro para ocuparse de los infernales cuyas resistencias les eran desconocidas. Un rayo de colores en espiral surge de tu mano y se lanza sobre tu objetivo.
Debes tener éxito en un ataque de toque a distancia para impactar con el rayo al objetivo, que sufre 2d6 puntos de daño por ácido, 2d6 puntos de daño por frío, 2d6 puntos de daño por electricidad y 2d6 puntos de daño por fuego.
A continuación, el tipo de energía que ha causado más daño al objetivo persiste, infligiendo otros 4d6 puntos de dicho tipo de daño por asalto durante 1d4 asaltos.