Una oscuridad maligna rodea a los sujetos, protegiéndolos de los ataques, concediéndoles resistencia a conjuros lanzados por criaturas buenas y debilitando a las criaturas buenas cuando impactan a los sujetos. Esta abjuración tiene cuatro efectos.
En primer lugar, cada criatura custodiada obtiene un bonificador +4 por desvío a su CA y un bonificador +4 por resistencia a sus salvaciones. A diferencia de protección contra el bien, este beneficio se aplica a todos los ataques, no sólo a los de las criaturas buenas.
En segundo lugar, una criatura custodiada obtiene resistencia a conjuros 25 contra conjuros buenos y contra conjuros lanzados por criaturas buenas.
En tercer lugar, la abjuración protege contra todos los intentos de dominar o hechizar a las criaturas.
Por último, si una criatura buena consigue impactar con un ataque cuerpo a cuerpo a una criatura custodiada, el atacante sufre 1d6 puntos de daño a la Fuerza (Fortaleza niega).