Este conjuro crea cierto número de dobles ilusorios de ti mismo que habitan en tu mismo espacio. Estos dobles hacen que tus enemigos tengan difícil determinar con precisión dónde estás y así poder atacarte.
Cuando se lanza imagen múltiple se crean 1d4 imágenes +1 adicional por cada tres niveles de lanzador (máximo ocho en total). Estas imágenes permanecen en tu espacio y se mueven contigo, imitando tus movimientos, sonidos y acciones de forma exacta. Siempre que eres atacado o eres designado como objetivo de un conjuro que requiere una tirada de ataque, hay una posibilidad de que el ataque designe como objetivo a una de tus imágenes. Si el ataque tiene éxito, tira al azar para ver si el objetivo seleccionado es real o una ilusión. Si es una ilusión, queda destruida. Si el ataque falla por 5 o menos, una de tus imágenes resulta destruida al fallar por poco. Los conjuros de área te afectan normalmente y no destruyen ninguna de tus imágenes. Los conjuros y los efectos que no requieren una tirada de ataque te afectan normalmente y no destruyen ninguna de tus imágenes. Los conjuros que requieren un ataque de toque se descargan de forma inofensiva si se utilizan para destruir a una imagen.
Para ser engañado, un atacante tiene que poder ver las imágenes. Si eres invisible o el atacante es ciego, el conjuro carece de efecto (aunque se siguen aplicando las probabilidades de fallo normales).