Llamar a la piedra

Un chaparrón de tierra, gravilla y guijarros llena la zona, infligiendo 2d6 puntos de daño contundente a todas las criaturas en la misma. Este daño sólo tiene lugar una vez, cuando se lanza el conjuro. Durante el resto de la duración, los residuos cubren el suelo, lo que convierte la zona en terreno difícil.

Clases y niveles

Daño

2d6
Mínimo2
Media7
Máximo12
7212

Un efecto antes de otras bonificaciones del lanzador y defensas del objetivo. Los efectos separados no se suman.