Desatas poder caótico para aplastar a tus enemigos. El poder adopta la forma de una explosión multicolor de energía saltarina y rebotante. Sólo las criaturas legales y las neutrales (no las caóticas) resultan dañadas por el conjuro.
El conjuro inflige 1d8 puntos de daño por cada dos niveles de lanzador (máximo 5d8) a las criaturas legales (o 1d6 puntos de daño por nivel de lanzador, máximo 10d6, a los ajenos legales) y les lentifica durante 1d6 asaltos (como por el conjuro lentificar). Una salvación de Voluntad superada reduce el daño a la mitad y niega el efecto de lentificación.
El conjuro sólo inflige mitad de daño a las criaturas que no son ni legales ni caóticas, que no quedan lentificadas. Una de dichas criaturas puede reducir de nuevo el daño a la mitad (en total, a una cuarta parte) superando una salvación de Voluntad.