Te rodeas de un sudario sobrenatural de tornados azotadores, que te concede una velocidad de vuelo de 60 pies (18 m) con maniobrabilidad perfecta. Ni tu armadura ni tu carga afectan a esta velocidad de vuelo. Los vientos te escudan de cualquier otro efecto de viento y forman una burbuja de aire respirable a tu alrededor, que te permite volar y respirar bajo el agua o en el espacio exterior.
Dispones de ocultación total contra los ataques a distancia. Los gases y la mayoría de armas de aliento gaseosas no pueden atravesar los vientos.
Además, cuando una criatura te acierta con un ataque cuerpo a cuerpo, puedes dar forma a tus vientos de manera que replicas a la criatura como una acción inmediata; ésta tiene que superar una tirada de salvación de Fortaleza o sufrir 5d8 puntos de daño contundente y quedar tumbada (si está a nivel del suelo). Con un fallo, las criaturas voladoras Enormes se ven frenadas y las criaturas voladoras de tamaño Grande o menor son arrastradas en lugar de derribadas.
Si superan la salvación, el daño se reduce a la mitad y las criaturas no quedan derribadas (o frenadas o arrastradas).