Canalizar energía
Dotes
A 2.º nivel, un canalizador de maldiciones puede pedir a su patrón que le permita liberar una oleada de energía. Un brujo bueno canaliza energía positiva (como un clérigo bueno) y un brujo maligno canaliza energía negativa (como un clérigo maligno). Un brujo que no es ni bueno ni maligno debe elegir si canaliza energía positiva o negativa; una vez esta elección se hace, no se puede revertir. La canalización de energía origina una explosión que afecta a todas las criaturas de un tipo determinado (o bien muertos vivientes, o bien seres vivos) en un radio de 30 pies (9 m) centrado en el brujo. Un brujo puede canalizar energía tantas veces al día como 3 + su modificador por Carisma (mínimo 1). El canalizador de maldiciones utiliza su nivel de brujo como nivel de clérigo para todos los demás efectos que dependen de la canalización de energía (excepto incrementar la cantidad de daño curado o infligido). El canalizador de maldiciones puede elegir si incluirse a sí mismo o a su familiar, o no. Esta explosión cura o inflige 1d6 puntos de daño. Cada vez que el canalizador de maldiciones es capaz de aprender una nueva maldición (incluyendo maldiciones grandes o superiores), en su lugar puede incrementar en 1d6 la cantidad de energía canalizada.