Llamar a la piedra
Un chaparrón de tierra, gravilla y guijarros llena la zona, infligiendo 2d6 puntos de daño contundente a todas las criaturas en la misma. Este daño sólo tiene lugar una vez, cuando se lanza el conjuro. Durante el resto de la duración, los residuos cubren el suelo, lo que convierte la zona en terreno difícil.
Daño
2d6 · Nivel de conjuro 2
Daño
2d6Mínimo2
Media7
Máximo12
Antes de resistencias y otros bonificadores