Rostro del devorador
Transformas el rostro del objetivo en una forma horrenda, como un visaje medio fundido, con patas de insecto en lugar de dientes, pozos supurantes en lugar de ojos y lenguas con ventosa colgando de una boca deforme. No puedes elegir la forma que adopta el rostro del objetivo y ésta es diferente cada vez que lanzas el conjuro. Esta transformación no interfiere con los sentidos del objetivo ni con su capacidad para respirar, aunque podría impedirle hablar. El objetivo obtiene un bonificador +4 por circunstancia a las pruebas de Persuasión (intimidar). Si el objetivo no tiene normalmente un ataque de mordisco, lo obtiene como arma natural mientras dura el conjuro. Este ataque de mordisco inflige 1d6 puntos de daño si el objetivo es Mediano, 1d4 puntos de daño si el objetivo es Pequeño o bien 1d8 puntos de daño si la criatura es Grande. El objetivo puede utilizar el mordisco como ataque principal o como ataque secundario.