Mensaje de Kaylessa

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"A quien lea esto, que sepa que mi nombre era Kaylessa y que fui una elfa hasta el último de mis días. Cuando vivía en Kyonin, nuestra tierra sagrada, fui testigo de infinidad de injusticias y crímenes contra la conciencia. Ni siquiera los elfos éramos puros del todo. Y luché contra estas afrentas lo mejor que pude, llevando a la justicia a aquellos que eludían a la ley. No estaba sola, pero éramos pocos y permanecíamos en secreto, nos hacíamos llamar las Avispas Crepusculares. Venerábamos a Calistria y exigíamos venganza sobre aquellos que habían caído en la deshonra en su nombre. Pero nos habían engañado. No éramos sino peones de una sacerdotisa de Deskari, llamada Anemora. Nos manipulaba y nos mentía mientras fingía ser la más anciana y sabia de los nuestros. A petición suya derramábamos sangre de inocentes, y no la de culpables. Cuando nuestras transgresiones salieron a la luz, nos convertimos en parias, monstruos a ojos de nuestra gente. Anemora reveló entonces su verdadera identidad y ofreció su mecenazgo. Todos accedieron salvo yo, y cómo me avergüenzo de su elección. Pero lo que me avergüenza más aún es que, cuando mis antiguos camaradas me abordaron, no tuve la fuerza necesaria para sacar mi daga y quitarme la vida. Ojalá lo hubiese hecho. Me capturaron y me llevaron a la Herida del Mundo. Allí, nuestra nueva ama nos enseñó las sendas del mal y de la oscuridad. Estudiamos los pecados, y aprendimos codo con codo. Al principio tenían que controlarme con magia, pero más adelante... Cuando te obligan a torturar a un prisionero tras otro, cuando pierdes una cuenta que parece no acabarse, algo cambia dentro de ti y dejas de luchar. Ese fue el momento de la verdad. ¡Lee esto con atención, esta revelación es el único motivo por el que escribo estas palabras! Caí en el abrazo del Destino Oscuro. Sobre los elfos se cierne una misteriosa maldición: cuando uno de los nuestros se hunde hasta cierto punto de las profundidades del mal, se convierte en drow. Nos han engañado. Los elfos oscuros no son una versión depravada e imperfecta de nuestra gente. No son una parodia concebida por los dioses oscuros. Son nuestra gente. Y sus pecados también lo son. No podemos renunciar a nuestra responsabilidad por ellos, porque cada elfo, TODOS Y CADA UNO, tiene la capacidad de convertirse en drow. Confío en que esta verdad sea peligrosa. Entre los elfos hay muchos que son poderosos e influyentes. Temo que busquen enterrar esta revelación y que destruyan a todo aquel que la conozca. Pero creo que la verdad tiene que salir a la luz. Siempre lo he creído. Adiós, cree siempre en la verdad".

Mensaje de Kaylessa — Objetos — Pathfinder: WotR Database