Grieta de la ruina
Este conjuro crea una grieta en la realidad, generando un foso extradimensional, de una profundidad de 60 pies (18 m). Como se extiende hasta el Abismo, no desplaza el material subyacente original, ni permite el acceso a áreas que están bajo la superficie; puedes crear la grieta en la cubierta de un buque con la misma facilidad que en las profundidades de un dungeon o en el suelo de un bosque. Toda criatura Grande o menor que esté en el área cuando conjures la grieta deberá superar una tirada de salvación de Reflejos para saltar a un lugar seguro en el espacio despejado más cercano. Además, los costados son empinados y toda criatura que acaba su turno adyacente a la grieta debe hacer una salvación de Reflejos con un bonificador +2 para no caerse. Las criaturas sometidas a un efecto que pretende empujarlas a la grieta (como embestida) no tienen derecho a tirada de salvación para evitar la caída si se ven afectadas por el efecto de empujón. Los muros están recubiertos de cuchillas afiladas como navajas, mientras que el suelo hierve con charcos de ácido, extrañas sabandijas mordedoras, esquirlas de hielo retorcidas y todo tipo de otras manifestaciones caóticas y letales del Abismo. Una criatura que se cae a la grieta sufre 6d6 puntos de daño por caída. Toda criatura en su interior (empezando por el asalto en el que entra) sufre 6d6 puntos de daño adicionales debido al entorno, incluso si la criatura se limita a trepar o a volar en su interior, y no está de pie en el fondo. Este daño adicional cambia de un asalto a otro y se selecciona al azar de entre ácido, contundente, frío, electricidad, fuego, perforante, cortante o sónico. Cada asalto, una criatura en la grieta puede hacer una salvación de Reflejos para mitad de daño ese asalto. Para trepar por los muros de la grieta, una criatura tiene que superar una prueba de habilidad de Atletismo o de Movilidad con una CD de 35. Cuando se acaba la duración de este conjuro, la grieta se cierra de golpe, expulsando violentamente a todas las criaturas de su interior; ese asalto, dichas criaturas sufren doble daño debido al entorno y quedan tumbadas cuando son devueltas a la superficie.