La Herida del Mundo · Lugar
Una cabeza de oso de piedra grabada en la pared de la roca se cierne sobre el yermo. Antaño, los sarkorianos venían aquí para celebrar fiestas, formar alianzas y rezar a sus antepasados. El santuario profanado lleva vacío un siglo, como un monumento lúgubre a la nación destruida.
Percepción: 30