La Herida del Mundo · Lugar
Los huesos de los jefes, sabios y otros residentes apreciados de la antigua Sarkoris habían permanecido en estos siniestros túmulos durante siglos. Sin embargo, los demonios no dejaron que los muertos descansaran en paz por el odio que le tenían a los mortales. Cuando profanaron sus tumbas, destrozaron los huesos y los esparcieron por todas partes, empapándolos en la sangre de sus propios descendientes.