Un manantial seco
Devoción al deber, a una causa, a la búsqueda de conocimientos... ¿Cómo de delgada es la línea que las separa de la demencia? En el corazón de las tierras malditas, un enclave de astrólogos y sacerdotes intenta desentrañar los misterios de la Herida del Mundo. Aislados durante un siglo, guardando en secreto su misma existencia, han intentado encontrar un punto débil en la cicatriz que une el Abismo con Golarion. ¿Han estado a la altura de su misión? {mf|El|La} Comandante está a punto de averiguarlo.
Objetivos
- Acompaña a la Mano de la Heredera a las Cataratas de Pulura.El heraldo de la radiante diosa puede llevar {mf|al|a la} Comandante al santuario secreto. Solo espera que {mf|el|la} Comandante se lo indique.
- Mira en el interior de las almas de los astrólogos.La sacerdotisa Eliandra ha pedido a{mf|l| la} Comandante que hable con los miembros de la comunidad de astrólogos. La Mano de la Heredera también nota que la fuerza y la confianza de esta gente ha sido minada. ¿Podrá {mf|el|la} Comandante devolver la fuerza y la esperanza a esta gente? ¿Y querrá hacerlo? Porque la petición de una sacerdotisa es solo una petición.
- Ocúpate de los desconocidos.Una unidad de desconocidos, posiblemente adoradores de demonios, se acerca al santuario secreto. {mf|El|La} Comandante y Katair deben neutralizar esta amenaza.
- Eliandra nota que entre los guardias del santuario hay alguien que siente miedo y ansiedad. ¿Qué podría pasarle?
- El corazón del astrólogo Odden está apesadumbrado a pesar de su jovial talante. ¿Cuál podría ser la causa?
- Habla con el prisionero.El líder de los recién llegados ha resultado ser uno de los traidores responsables de la muerte de Lariel hace más de setenta años. ¿Qué tiene que decir al respecto?
- El joven Regnard es uno de los astrólogos más competentes del santuario, pero eso no le hace feliz. ¿Por qué?
- Los ojos del astrólogo Taeriell miran al cielo, pero su alma no encuentra la paz. ¿Qué le dicen las estrellas?
- Es hora de volver con Eliandra
- Avisa a la Mano de la Heredera.La historia del sectario revela que solía servir al mismísimo Eco de Deskari, un monstruoso avatar del señor demoníaco en cuestión. Y ahora, esa criatura sabe que su vieja némesis, el heraldo de Iomedae, está en la Herida del Mundo.
- ¡Contén la calamidad!El sectario encerrado está lanzando un conjuro desconocido en la salida del santuario. ¡Hay que hacer algo, ahora!
- Mientras Eliandra y Katair discuten sobre qué hacer con los prisioneros, {mf|el|la} Comandante debería hablar con esta persona
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