"Diario sobre un experimento".

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"Experimento, día uno Hoy he logrado atrapar a un quásit. A Irori pongo por testigo de que no ha sido fácil, dado lo modesto de mi estado físico. Por suerte, era un ejemplar especialmente endeble, de unas siete libras (3,5 kg) y una envergadura de unos dos pies y un tercio (70 cm). Al despertar, intentó atacarme y después echó a perder mi ropa con su saliva cáustica. Experimento, día tres He comenzado la investigación lingüística. Mi objetivo es estudiar el idioma de los quásits. Creo firmemente que tienen un dialecto propio. Si logro entender su idioma, podré entender su manera de pensar y convencerles de que se rebelen contra los tiranos a los que sirven. Se producirá una revolución en el Abismo y los oprimidos se rebelarán contra los opresores. Seguro que Milani, la Floración Eterna, concederá su patrocinio incluso a criaturas como esta si logran romper las cadenas de su esclavitud. Por desgracia, de momento mi progreso es francamente exiguo. He conseguido catalogar solo dos palabras, de las que sospecho que significan 'desgarrar' y 'carroña'. El quásit empleó ambas palabras a fondo al expresar su opinión sobre mi persona. Mientras escribía esta entrada, el quásit ha logrado robarme el reloj y tirarlo al orinal. A juzgar por su mezquina risa, le parece una broma fantástica. Y, a pesar de lo desagradable de la misma, me alegro de que lo haya hecho. Las bromas, incluyendo las pesadas, son parte de la comunicación cognitiva que intento establecer con el espécimen. Cada día que pasa, veo reforzada mi convicción de que tomé la decisión adecuada al abandonar Absalom y el Forae Logos, la presunta Casa del Saber. Más bien son un hatajo de mentecatos atávicos a las órdenes de ese cenutrio parlanchín, ese necio entre los necios de Jubilost Narthropple. No saben comprender la naturaleza progresista de mis teorías. Experimento, día cuatro El quásit casi me arranca la nariz de un mordisco cuando intentaba darle de comer. En represalia, para mi vergüenza, lo he fustigado con una varita. Es un comportamiento inaceptable para con cualquier ser consciente y me arrepiento profundamente del mismo. Además, me he quedado sin carne. El espécimen y yo tendremos que vivir a base de gachas y sopa. Experimento, día seis Han pasado tres días desde que pasé al espécimen a una dieta vegetariana. Al principio, el quásit rechazaba todo alimento de naturaleza vegetal, aunque terminó por probar la sopa de coles y mojó la garra en las gachas. Su aspecto era francamente trágico. Experimento, día siete El espécimen ya no muestra ningún tipo de agresividad. Al amanecer, me despertó su gimoteo. El quásit estaba acurrucado en una esquina, retorciéndose. A pesar de lo peligroso de su aspecto, es imposible no sentir compasión por la pobre criatura. He tenido que tomar medidas urgentes y proporcionar al espécimen una poción laxante. El quásit ahora reacciona a mi presencia con confusión y miedo, pero por lo menos ya no sufre. Su tránsito gastrointestinal ha debido de tener una reacción adversa a su nueva dieta. Experimento, día diez ¡Qué gran día! ¡El cambio a una dieta completamente vegetal ha terminado! ¡La teoría de que los quásits solo pueden comer carne y carroña queda refutada! ¡Mi eterno rival, Jubilost, tendrá que tirarse al río de vergüenza! El quásit se ha vuelto tranquilo y pacífico. Ya no intenta comerse mis botas ni los pies que hay dentro de las mismas. El comportamiento de la criatura es afable, incluso amistoso. Muestra interés en jugar a pelota y en hacer ejercicio físico. Lo llamo Pekker. Hoy se ha comunicado conmigo intentando explicarme una palabra nueva. Está claro que la estaba inventando durante el proceso, ya que el idioma quásit nunca ha tenido necesidad del concepto. Tal como entiendo la palabra, significa 'seguridad, comodidad, calma'. No veo necesario dejar encadenado a Pekker. El experimento me ha demostrado que los rasgos crueles y malignos de los quásits son adquiridos, no innatos a su naturaleza. A lo largo de los últimos días, me he encariñado con él y parece que Pekker también me aprecia. Se ha acostumbrado a dormir sobre mi rodilla mientras escribo mis observaciones este diario. Tal vez algún día este quásit se convierta en mi familiar. La fase actual del experimento ha terminado. Pekker y yo pronto partiremos hacia Absalom, donde presentaré mis descubrimientos ante los profesores del Forae Logos y causaré sensación en la comunidad científica. Por el camino, tal vez pasemos por Avistan para que Pekker pueda aclimatarse a la civilización. Espero que al pequeñajo le guste el viaje".

"Diario sobre un experimento". — Objetos — Pathfinder: WotR Database