Maldición de anulación mágica
Interfieres con la capacidad de la criatura objetivo de acceder a las energías mágicas. Hasta que acabe la duración del conjuro, sufre el azote de conjuros de anulación. Las pruebas de disipación para eliminar el azote de conjuros tienen un penalizador -5 por la interferencia del conjuro con las energías mágicas. Un lanzador de conjuros que sufre anulación tiene dificultades para manipular las energías mágicas. Obtiene una resistencia a conjuros igual a 10 más tu nivel de lanzador. Esta resistencia a conjuros no se puede reducir voluntariamente. Además, cada vez que lanza un conjuro, debe realizar una prueba de nivel de lanzador (1d20 + su nivel de lanzador) contra esta resistencia. Si la supera, completa el conjuro y el lanzador pierde la resistencia a conjuros hasta el comienzo de su siguiente turno. Si la falla, no ha conseguido acumular suficiente energía mágica para lanzar el conjuro, pero no lo pierde y puede volver a intentarlo. Cualquier dote o aptitud que ayude a atravesar la resistencia a conjuros afecta a esta prueba.