Regresión primitiva
Este conjuro secuestra la aptitud del objetivo para el razonamiento, permitiendo a sus impulsos más oscuros salir a la luz. Un objetivo afectado se convierte en un monstruo asolador: salvaje, sanguinario y brutal. Hasta que el conjuro acaba, tiene las siguientes ventajas e inconvenientes: Sus puntuaciones de Inteligencia y de Carisma caen a 1 y es incapaz de lanzar conjuros. Sufre un penalizador -4 a las salvaciones de Voluntad. Obtiene un bonificador +6 por mejora a la Fuerza, un bonificador +2 por armadura natural a la CA y 2d8 puntos de golpe temporales, que desaparecen al final del conjuro. Cuando el conjuro se acaba, al siguiente asalto esta criatura debe superar una tirada de salvación de Voluntad o sufrir 1d4 puntos de drenaje de Inteligencia y 1d4 puntos de daño al Carisma.