Foso hambriento
Creas un agujero extradimensional con una profundidad de 10 pies (3 m) por cada 2 niveles de lanzador (máximo 100 pies [30 m]). El foso tiene la aptitud de estrujar y aplastar a cualquier criatura atrapada en su interior. Toda criatura Grande o más pequeña dentro del área en la que has conjurado el foso debe superar una tirada de salvación de Reflejos para saltar a un lugar seguro en el espacio abierto más próximo. Además, los costados del foso hacen pendiente, y toda criatura que acaba su turno adyacente al mismo debe superar una salvación de Reflejos con un bonificador +2 para evitar caerse. Las criaturas sujetas a un efecto que pretende empujarlas al foso (como por ejemplo, embestida) no tienen derecho a tirada de salvación para evitar la caída si resultan afectadas por el efecto de empujón. Las criaturas que caen al foso sufren daño por caída normal (1d6 puntos de daño contundente por cada 10 pies [3 m]). Además, cualquiera en el interior del foso sufre 4d6 puntos de daño contundente cada asalto mientras el pozo se contrae y vuelve a su tamaño normal (una salvación de Reflejos superada reduce este daño a la mitad). Las paredes del foso, siempre en movimiento, son difíciles de escalar: para hacerlo, una criatura necesita superar una prueba de habilidad de Atletismo o de Movilidad con una CD de 35. Cuando la duración del conjuro se acaba, las criaturas de su interior ascienden a la superficie junto con el fondo del foso hasta llegar al nivel del suelo, lo cual dura un solo asalto.